Partido bien jugado mal perdido
El
Club Argentino sigue la racha de mala suerte, de hechos insólitos,
que
aveces nada tienen que ver con el deporte sano, nuestra estructura
es
sencilla, y de por sí fácilmente vulnerable, el club sobrevive un tiempo
con
viento patagónico encontra, lo sucedido esta tarde en nuestro campo
de
juego no tiene pie ni cabeza, no hay nombre como definirlo, el deporte
nos
hace ver victorias y derrotas y las aceptamos como tal, pero perder un
partido
por decisión de terceros sin que el adversario sea participe de su
victoria,
es raro y alarmante, solo la buena voluntad puesta por todos, aún
del
similar de Uhlbach, hizo que esto no pase a mayores. Nuevamente un pésimo
arbitraje, arruinó lo que debia
ser una
tarde de desparcimiento de este ya cargado tiempo de incertidrumbres, donde
hubo un solo protagonista, el árbitro.
Iban
5 minutos del primer tiempo cuando Javier "cordobes" Sanz gana
en
velocidad
a su marca por la punta izquierda del ataque argentino, entrando
al
area y dispuesto a sacar el remate, lo tocan de atrás, evidente infracción
que
el árbitro no duda, Penal. Nicola Panerelli tomá la responsabilidad de
ejecutarlo.
Carrera larga, frena delante de la pelota y espera que el arquero eliga el
palo, ya en el suelo sale un remate enganchado hacia arriba, la pelota
pega en
el travesaño y vuelve al area chica, juagadores de ambos equipos
saltan buscando
el balón, un cabezaso fallido la pelota queda nuevamente flotando y con
un precisa media chilena de Franco Condemi va a parar a la red. El 1-0 tan
esperado, El juez marca el centro del campo, con leves protestas del adversario.
La
pelota lista para reanudar el partido. El árbitro dice: Un momento, agacha
su cabeza
como quien busca algo en el suelo, pasan apróximadamente
10 segundos en esa posición, levanta su cabeza como haber encontrado
lo buscado, y dice el gol no es válido!!??. A continuación le siguen escenas
tumultuosas, el árbitro quiere aclarar su posición,( según él, Panarelli toca
la pelota dos veces) pero nadie del club argentino
puede y quiere entender la anulación del Gol, el equipo contrario como estatuas
inmóbiles siguen los hechos gozando la situación que les favorece.
Muchos
de los presentes calman y aconsejan seguir jugando. Todo lo que aconteció
despues, fue el caos llevado al máximo de la expresión, lamentablemente , ya
que este partido prometía, en los últimos años estos encuentros se habían
transformado en un pequeño clásico de barrios, hoy una actuación denigrante
con fallos encandalozos enardecieron las emociones al máximo dejando un sabor
amargo inecesario, lo que siguió no vale al comentario, a pesar que el partido
recien empesaba.
El
primer gol contrario llegó despues de haber cometido una mano que vieron todos,
menos el referí, a ese primer tanto le siguió el segundo cuando los argentinos
muy cerca estaban del empate. Segundo tiempo 0-2, y lo inexplicado sucede
nuevamente, el arquero del Uhlbach sale a cortar un centro elevado saltando con
Javier Sanz, este último se agacha para evitar golpear al contrario, el arquero
cae con pelota dominada sobre el delantero, el árbitro ve falta, penal, inexplicable
decisión que
busca compensar los graves errores cometidos, humillando al adversario, regalo
terco y bruto de alguien que llevó el partido sin responsabilidad no teniendo
la más mínima idea de lo que hacía.
Nos
volvemos a preguntar, como reiteradamente lo hicimos: Que puede esperar la
federación de fútbol alemana de clubes como el nuestro que se ven
permanentemente sometidos a este tipo de injusticias, que producen la desunión
y descontrol no solo de los jugadores, sino tambien de los adictos que domingo a
domingo viene a pasar un día de deporte.
Sin
saber la eficiencia mínima que debe tener un árbitro para dirigir un partido de
fútbol. La única respuesta ya esta dada, son muchos los clubes que sean
retirado de estas competencias. Y con razón. MAS>>>
|